31 ene 2009

LA LOCURA A UN PASO DE LA SANIDAD


NOTA: Lo que estás apunto de leer está basado en un sueño en el que los sucesos no se alejan demasiado a los hechos aquí narrados.


ASSYLUM

Estaba en un edificio, no se porque estaba ahí, solamente estaba. Por lo visto era una especie de hospicio, había gente con chalecos de fuerza, y gente sin ellos, era como un hospital híbrido, para pacientes con enfermedades mentales, y pacientes ordinarios. Pero todos andaban libremente por los pasillos, y yo, no se porque estaba ahí, estaba vestido con mi ropa normal, como si hubiese ido a visitar a alguien, pero que yo recuerde, no tenía a nadie a quien visitar.
Me encontraba en el 8º piso, y descendí las escaleras hasta el 7º. En ese piso, la mayoría eran pacientes psiquiátricos, y sobre el chaleco de fuerza tenían una banda como la que usan los escoltas en el colegio, pero algunas eran verdes y otros negros, con algunas manchas rojas, y en la cara exterior tenían estampada la palabra “ASSYLUM”, con tipografía Stencil. La palabra assylum es inglesa, aunque en realidad se escribe asylum, y su traducción es asilo, hospicio. Y aunque decía asilo, no tenía ningún nombre como para saber en qué asilo me encontraba, o quizás ASSYLUM era su nombre.
Cuando estoy apunto de descender al 6º piso, un señor me llama, pidiendo que lo ayude. Ahora no recuerdo bien, pero no superaba los 50 años de edad, si bien aparentaba un poco más. Tenía el pelo prácticamente grisáceo, bien corto y la calvicie ya lo acechaba. El hombre vestía su chaleco de fuerza y la banda verde, y estaba muy tranquilo para ser un loco, era extraño; luego supe por qué. Era manco. Tenía el brazo derecho dentro del chaleco, y el izquierdo, que era sólo la parte superior, estaba cubierto también por el chaleco, pero no estaba atado. Su cara transmitía inquietud, pero también hacía parecer que para él todo andaba en perfectas condiciones. En ese momento me pide que lo acompañe a un lugar, una habitación del piso, la habitación 703. Cuando me dirijo al pasillo que daba a dicha habitación, apoyo mi mano en su espalda, y bruscamente me echa a un lado gritando que no lo toque, por lo visto ese era su problema. El señor me dice que no vaya por ese pasillo, que teníamos que ir por otro camino. Intenté explicarle que era la única manera de dar con la habitación, pero no quiso hacerme caso. Le pedí que me explique por donde ir, pero él contestó con un simple “no sé”. Dije que aguarde un minuto que le iba a preguntar a la mujer de información –otra cosa que me pareció extraña, había un puesto inmenso de información en cada piso-. Él se quedó allí y yo fui a preguntar respecto a otra manera de ir a la habitación, una de las mujeres que se encontraban en el puesto me dijo que la única manera de llegar era por el pasillo al que yo me dirigí, que no haga caso a lo que el paciente me decía. Mientras hablaba, observé que mi nuevo amigo bajaba las escaleras con cara de desesperación y no apartaba su vista de mí.
Me acerco a él para decirle que debíamos ir por el pasillo y de nuevo lo toco como para avanzar, y nuevamente reacciona de mala manera, pero esta vez con menos brusquedad. Pero me di cuenta que tenia el chaleco desabrochado y su brazo derecho estaba libre. Cuando empiezo a subir las escaleras, me tropiezo con un escalón, y luego sigo caminando y tropiezo nuevamente, y a la tercera vez que tropecé, lo miré y vi que ya no tenía su chaleco ni la banda. Ni nada de lo que tenía puesto. Estaba vestido como si fuese un visitante. Un sweater y un jean. Intento caminar pero me siento inútil, sigo tropezándome y ahora no era solo en las escaleras. El hombre me apuraba y yo intentaba reincorporarme. Ya estábamos en el principio del pasillo y dirigí mis pasos por él, pero el hombre nuevamente me dijo que no. Pero esta vez, me dice que no podemos entrar en esas condiciones, no entendía a que se refería. Me dijo que espere, desapareció unos segundos y volvió con una silla de ruedas. “Muy considerado de su parte”, pensé. Él me hizo sentar en la silla, y al instante nos adentramos al pasillo; aún no entendía que sucedía. Cuando entramos en la habitación, no podía vocalizar ninguna palabra, ni emitir sonido alguno. La ropa me picaba demasiado, entonces intenté rasarme, cuando me di cuenta que mis brazos no podían moverse, y que yo no podía verlos. Sentía que mi cuerpo se apretaba y mis brazos no parecían responder. Era como tener un chaleco de fuerza, y de hecho, eso era.


25 dic 2008

Un Saludo Desde Mi Guarida!!


Ya estamos a días del cierre del año 2008.
Un año muy particular, como lo es cada uno que pasa desde que tengo memoria. Pero éste, especialmente éste, tiene un significado muy importante para mí. El año comenzó un poco oscuro, y así se mantuvo hasta mediados del mismo, pero con varias bocanadas de aire fresco y un Sol que a pesar de todo siempre pude observar. Este año me trajo pérdidas, un par muy dolorosas, pero una la pude reparar, la otra, no dependía de mí.
Este 2008 fue un año de gran crecimiento, como persona, como proceso intelectual, como artista, por qué no. Este año fue la previa a la introducción de la nueva vida que será a partir del 2009, ya pocas cosas se van a mantener como vinieron hasta ahora, va a ser un año exclusivamente reservado para retos, pruebas, recuerdos y nuevos conocimientos.
Luego de 4 años, en este 2008 recuperé la visión optimista que alguna vez tuve, sobre la vida, sobre todo. Luego de venir de una caída atrás de otra, ahora aprendí a rescatar lo mejor de cada cosa, algo que en mi vida nunca hice. Ahora que es fin de año y comencé a hacer la evaluación general del transcurso, me siento de cierta forma renovado, fresco, y en verdad ahora me siento YO.
Pero esto no se debe etiquetar solamente como mérito mío, porque que yo esté así también depende de varias personas, un par, muy particulares, que de una buena vez me hicieron ver las osas en su totalidad y me cuidaron como a un pichón aprendiendo a volar. Y las otras personas, con solo presentarme pequeñas grandes cosas, ayudaron a que yo cambie realmente. Descubrí y aprendí mucho pero no solo sobre mí, sino también sobre otras personas y cosas.
Saliendo de lo personal, el 2009 va a ser un año complicado para todos, se avecina una crisis de la gran puta, va a haber que bancarsela. Pero para superar todo problema, hay que remover las cenizas del 2008 e intentar no cometer los mismos errores que hayamos cometido, e imitar las cosas que hicimos bien. Tenemos que perfeccionarnos para que las cosas nos salgan mejor, pero siempre con la frente en alto, sin importar el desenlace.
Les recuerdo que tenemos toda una guerra por delante en nuestra vida, y que tenemos muchísimo tiempo para ganar las batallas necesarias y quedar invictos ante las sombras que crean nuestras mentes extremistas y desenfrenadas. Se gana, se pierde, pero solo es necesario ganarnos a nosotros mismos, nuestro destino no consiste en ganar a los demás, destacarnos de los otros; el primer puesto es igual al 32º, es sólo una imagen fuera de foco. Ya somos ganadores si nos superamos nosotros mismos; cada uno de nosotros es único y en la vida no triunfa el que tiene más insignias, sino el honesto y ganador de su propia carrera.
Tengamos esto en cuenta para mejorar como personas y como sociedad. Y sin más, me despido hasta una nueva edición de Amanecer Armónico en el año próximo que ya está cerca.
Gracias a todos los que estuvieron siempre y que este nuevo ciclo van a seguir.
Un psicodélico, cósmico y hermoso 2009 para todos!!!

Los saluda
Captain Deep Space, Andrenaje Cobain, Andrés A. Martínez Dalke

6 dic 2008

La Cascada y La Dama de las Sierras - Desenlace de Solkar "O" y su Amada

Bueno, he aquí finalmente, después de un largo tiempo de desarrollo, la segunda parte de un cuentito ideado por Darío Carzino y publiado en su blog www.universolimbo.blogspot.com. Me tocó crear la segunda parte y finalizar el cuento. Así que los invito a que lean primero en el blog de Darío (que por cierto hoy cumple años!, así que esto sería una especie de regalo para él): http://universolimbo.blogspot.com/2008/07/la-cascada-y-la-dama-de-las-sierras.html


y ahora.... la segunda.


Mientras Solkar “O” intenta mantener despierto el Amor de Airam, sus fieles huestes realizan con éxito la búsqueda del responsable del maleficio, Nemirc Loki, el Gran Maestre de la Orden êr-Pek. Loki es obligado a realizar la pócima para romper el hechizo o sería llevado a Plutón, la Ciudad del Inframundo. El brujo Pek utiliza el San Graal (cáliz divino heredado de las deidades de Urano, el mismo utilizado para realizar el maleficio), para concretar su cometido, pero este anti-maleficio no da resultado y Solkar “O” descubre que una poción ya no tiene efecto alguno sobre su amada. Él debe expresarle su Amor de la manera más pura y extravagante, por medio de su canción (La Cascada y la Dama de las Sierras).

Desesperado por recuperarla, Su Alteza no dejaría de estar al lado de Airam y de invocar al alma de la luna, Oberón, que se presente una solución. Su petición es escuchada y Alberich, el alma de la luna reencarnada en un semidiós, acude por su ayuda. Ahora, Solkar “O” más imponente y corajudo que nunca, junto a Alberich y todos los oradnianos, expanden el canto a lo largo del inmenso Espacio, más allá de cualquier constelación, de cualquier frontera:


Ella miraba, tímida, la hermosura de aquel cielo,
Esa noche de luz de luna...
Una estrella brillaba, intensamente, tanto como sus ojos...
Ella acarició su luz con un suave ademán
En el aire fresco.
El brillante Lucero retribuyó su saludo
Derramando una lágrima inmaculada.
Cual bendito prisma de los más maravillosos colores del arco iris,
Ese inmenso elixir de los dioses,
Cayó sobre unas rocas en la inmensa sierra.
De esas rocas hoy surge una cascada,
Un sueño etéreo de cristalinas aguas,
Donde ella todas las noche bendice su cuerpo,
Bebiendo de ellas tan suavemente como sus cabellos, inmersos,
Oscuros, juegan con el viento,
Tanto como sus ojitos entrecerrados coquetean
Con el murmullo de sus aguas
Y siguen aún hoy soñando intensamente
La búsqueda de un amor eterno.


Todos los individuos interceptan el susurro de los vientos con el mensaje que Su Alteza pide ayuda. En un lugar llamado Planeta Tierra, en un pequeño Mercurio, en cada rincón del Universo, sus extraños pero sabios habitantes, inmersos en el canto de lamento, todos al unísono despiertan a Airam de su casi sin fin sueño.
Solkar “O”, ennoblecido como nunca, recupera a su amada y por esta buena noticia, el Amor no solo es para Su Alteza y Airam, sino que ahora abunda nuevamente en toda la Tierra de Oriadna por siempre.

23 nov 2008

LA PUCHA... ¿Y AHORA?

Bueno, esta es una simple edición para rellenar el blog, es una nota "de paso", no tiene importancia en la escala. Pronto estaré subiendo algo más motivador, espero... En las estapas en las que no hay ánimo, no hay ganas de resolver al próximo acorde con mucho entusiasmo, esta es una de ellas...

Manos en los bolsillos, pelo suelto. El cielo gris como el asfalto, reflejado en sus ojos indicaba que algo no andaba bien. O mejor dicho, nada andaba bien.
De verdad lo llevaba consigo, lo había contraído. Su mayor miedo se había hecho realidad y ahora sólo le quedaba aceptar su destino y seguir adelante; nada andaba bien.
¿La causa? Su chica estaba embarazada, y él tenía miedo de que algo le pase al bebé, no tenía demasiado dinero para tratarlo, y menos ahora que él debía cubrir los gastos de su problema. Lo pensó, y decidió pedir un préstamo a su mejor amigo…
A su casa se dirigía. Una vez que arribó a la casa, saco sus manos de sus bolsillos y aplaudió.
Ahí salía Roberto a abrir: -“Eh! Pero qué caripela vieja! ¿Qué pasó? Vení, pasá y contáme.”
-“¿Qué pasó? Eso me pregunto yo –dice nuestro protagonista- ¿Qué pasó? Viste que Marianita está embarazada… Bueno… ¿Qué carajo me pasó a mí? Lo contraje Beto, en un abrir y cerrar de ojos lo contraje.”
Roberto lo mira detenidamente, y dice preocupado: -“¿Contrajiste…. SIDA..?” –“¡No boludo! ¡Contraje matrimonio!

26 oct 2008

Miedo y Duda: Enemigos del Humano Guerrero



Guerreros. Todos somos guerreros. Nuestra guerra es la Vida y debemos vencer a dos eternos enemigos: el Miedo y la Duda. Es recomendable vencerlos cuanto antes, pues que nuestra vida se convierta en la Guerra de los 100 Años no es una manera viable de disfrutarla.
La Muerte, nuestra sabia consejera, está acechando en todo momento, a nuestra izquierda, siempre está preparada para decirnos que todavía no nos ha tocado, que aún hay Tiempo para vencer al Miedo y la Duda. Solo debemos darnos la vuelta, preguntarle y ella nos responderá.
El Miedo y la Duda han sido siempre eternas molestias del ser humano. El Miedo. El Miedo es una emoción que capta un sentimiento desagradable causado por una conmoción sobre algún peligro cercano, que puede ser real o imaginario. Surge al ver la diferencia de determinadas situaciones que por lo que aprendimos pensamos que serían diferentes. En el proceso evolutivo de nuestro aprendizaje y vivencia de nuevas experiencias, no tenemos la certeza de que vendrá luego, y ahí es donde el hombre se encuentra con ese enemigo, Miedo. ÉL está vigilando cada movimiento que hacemos, es omnipresente; poco a poco se apodera de nuestro intelecto y nuestra mente, toma control de nuestro tiempo y nos sentimos presionados.
Debemos aprender a afrontar el temor, solo así el Miedo se dará cuenta de que no vale la pena perseguirnos si ya no nos causa pánico. No debemos echarnos a correr, así entonces el enemigo sabrá que a logrado su cometido. Es difícil, pero es la única manera. Y entonces, en el primer intento de afrontarlo, siempre caeremos, y ahí es cuando entra el segundo enemigo: la Duda.
Dubitatis*, el nuevo enemigo, es la caballería pesada del Miedo. Vencer la duda es la parte más dura de nuestra guerra, vencer al Miedo es el primer paso para vencer la Duda, el Miedo es quien crea la duda. Ante el primer vástago del contrincante no sabremos que pasará, ¿podremos obtener su cabeza, o será al revés? En ese mismo instante, el Miedo se apodera de nosotros, allí debemos actuar inmediatamente, poner el pecho y vencer, o quedarnos esperando y vacilar sobre el hecho, y caer en las garras del Miedo y la Duda, es decir, morir.
Entonces, el Miedo aparece, y en el momento que no queremos salir al ataque, aparece la Duda, dudamos cada movimiento, cada acción, ¿ataco, salgo a obtener mi honor o espero a que venga por mí y me haga su esclavo y morir? Ninguna de las dos cosas, no hay que pensar, sólo actuar, impulsarnos hacia delante previamente sabiendo que tenemos toda la Fe en nosotros mismos y que no nos detendrán. Sólo teniendo confianza en nosotros saldremos a atacar sin pensarlo y salir victoriosos; no es tarea fácil, pero con la práctica podemos, lo sabemos, lo sentimos. El Miedo y la Duda son parte de nuestra Naturaleza, pero también es parte de nuestra Naturaleza confiar en nosotros mismos, pero no confiarnos. Resalto: confiar en nosotros mismos no es lo mismo que ser confiados, confiar en nosotros mismos es saber que saldremos adelante y triunfaremos, en cambio, ser confiados es ser egocéntricos obstinados, esa es la confianza que no sirve en el campo de batalla. Para vencer al Miedo, debemos salir hechos de acero y matar a todo vástago que aparezca, y para vencer a la Duda debemos tener solamente Fe en nosotros y en nuestras acciones.
Cuando nos adentramos profundamente en la guerra, hay tres finales distintos posibles:

-El primero, desistir, convertirnos en desertores, abandonar el encuentro y convivir hasta nuestros últimos días con el Miedo y la Duda, y la amiga a nuestra izquierda, que con su toque nos recordará que tuvimos el Tiempo justo en relación a nuestra capacidad para vencer a nuestros enemigos.

-El segundo, luchar, y si no vencemos, debemos aceptar la derrota; ese momento es el aviso a la muerte de que ha llegado la hora. Debemos morir en batalla e iremos a Valhalla*.

-El tercero y último final, el deseado por todos pero concretado por pocos, es el del guerrero triunfante, el vencedor de la guerra por la vida ideal, en la cual las desgracias y las decisiones no son más que un complemento para saber qué rumbo es el indicado.


Luego de vencer, sabemos que la Muerte siempre estuvo a nuestra izquierda, y que es el fin de una etapa y el inicio de otra.
Durante nuestra guerra, cuando nos ataca la duda y titubeamos, sentimos un escalofrío en la médula, es la Muerte diciendo a nuestro oído “todavía no te ha tocado”. Cada uno de esos escalofríos que aparecen en momentos clave, la Muerte nos avisa que todavía hay Tiempo. Por eso, no debemos dejar que el Miedo y la Duda nos controlen; si vencemos a tiempo, el resto de nuestra vida seremos guerreros con honor, sin miedos ni incertidumbre y podremos apoyar a otros en su guerra personal para que puedan obtener su propia medalla.

*Dubitatis, vacilación en latín.
*Valhalla, en la mitología nórdica, paraíso a donde van los guerreros que mueren en batalla.

Por Captain Deep Space

2 oct 2008

UNA REALIDAD APARTE

UNA REALIDAD APARTE
Cada vez entiendo menos en qué realidad estoy, no sé si es buena o si es mala, no sé si en verdad existe o si es solo el reflejo de un mundo paralelo, una matriz; simplemente no lo sé.
¿Descubrir qué se siente ser diferente? ¿Qué se siente saber que algo nuevo comienza, y que no se puede cambiar? Saber que las cosas muchas veces no salen como uno quiere, eso sí es desconcertante. En estos momentos mi cabeza es sólo un lago de dudas, un mar de confusiones, de preguntas sin respuestas, una atrás de la otra. Ahora sólo pido estar tomando mi té de canela en mi jardín, observando la Luna, las Estrellas, caminando alrededor de mi casa, o simplemente observar las cosas desde mi balcón, y no estar encerrado en esta habitación.
Es en esos instantes cuando más cerca me siento de la pureza de las cosas, sin tener que pensar en todas las cosas que acechan mi tranquilidad. Es en esos momentos cuando siento que hay Una Realidad Aparte, no, no la de Carlos Castaneda con su Peyote, sino una que nace de nuestra imaginación y de nuestro ser, una Realidad Única. Tan única y particular que es complicado de explicar a los demás, que solo nuestra mente puede entender; creo yo que es el único estado mental, como de trance, que nos eleva al máximo y nos da la Alegría que tanto nos hizo falta. Nos eleva a un nivel en el cual todo es color de rosas, todo nos parece meloso, melodioso, lindo, satisfactorio, romántico, estremecedor, pero obligatoriamente Único, como lo es un cálido Adagio en La Mayor cuando estamos a punto de caer rendidos en nuestra cama.
Sí, sí… Todo muy lindo… pero… ¿cómo se llega a esta realidad tan ovacionada? Todo comienza con una leve desesperación de no entender que le pasa a uno, nos formulamos preguntas pero las respuestas parecen no existir. ¿Qué hacemos? Puteamos, golpeamos almohadones, damos patadas en el piso, en algunos casos nos golpeamos la frente o casi toda la cabeza o simplemente nos echamos en nuestra cama intentando ignorar que nos pasa algo. Nada nos calma, hasta que se nos ocurre una posible solución: contactar a nuestros seres más queridos, hincharles las pelotas, contarles lo que nos pasa. Y en eso nos damos cuenta de que estamos abrazados; un abrazo tan cálido y placentero que no queremos que se acabe nunca, nunca. Pasamos horas juntos y esas sensaciones de terror poco a poco se atenúan, desaparecen.
Pero lamentablemente la curación no termina ahí, porque después de ese Momento Único, la depresión reaparece, queramos o no, reaparece. Puede que más marcada, porque ya tuvimos la mente pensando en nuestros problemas, amenos que esas personas hayan hecho un buen trabajo. Al reaparecer nuestra desesperación queremos pensar una nueva solución. Y ésta no es ni más ni menos que realizar las cosas que más nos gusta hacer, porque en el fondo, sabemos exactamente qué necesitamos hacer para estar bien.
Acéptenlo o no, nuestros mejores amigos, nuestros pseudos-hermanos, no siempre son suficientes (si bien, al menos en mi caso, su presencia me complementa el 90%, el otro 10% son las particularidades esenciales que me convierten en lo que soy), puesto que necesitamos también realizar lo que a nosotros particularmente nos haga bien para resolver nuestros propios problemas. Si los amigos son suficientes para algunos, entonces retiro lo dicho. Para completar ese 10% debemos ocuparnos de nuestro ocio personal. Escuchar música, hacer música, escribir, acostarse en una plaza y/o jardín a ver la Luna y las Estrellas, recorrer lugares abiertos, salir a caminar a donde sea; debemos darnos un momento para nuestra paz interior, para reencontrarnos a nosotros mismos, realizar estas cosas con otra persona más, dos como mucho, que sean lo más allegados posible, con los que uno siente que son siameses.
Creo que esas son las situaciones y la Realidad Aparte de cada persona, que a cada uno nos gustaría vivir cada día, sin las rutinas, las obligaciones, sin que el reloj nos corte nuestras citas y sin que el sistema nos tenga con ciertas limitaciones. Cuando una persona llega a esa Realidad Única, es cuando se da cuenta de la Pureza del Ser Humano, de que nuestros problemas son sólo creaciones de nuestro subconsciente y que en algún momento de nuestras vidas todas las personas en el mundo que buscamos un bien común, estamos unidos por medio de uniones energéticas que solo vemos cuando nos encontramos en nuestra VERDADERA REALIDAD.

27 sept 2008

Las Enseñanzas de Meher Baba II

Bueno... como estaba prometido, ahora tambien unos datos sobre el avatar..
Maestro espiritual indio, aceptado por muchos como el avatar de esta época. Baba vivió y viajó en compañía de un círculo de los discípulos más cercanos, que él llamó sus "mandali" (en sánscrito, el 'círculo'), los hombres y las mujeres de quienes él exigió obediencia absoluta. Él y sus mandali asumieron voluntariamente una vida de la simplicidad extrema. A partir del 10 de julio de 1925 hasta el fin de su vida, Baba seguía siendo silencioso, comunicándose con un tablero del alfabeto o por gesto.

Y ahora sí, una nueva enseñanza:
"Ya viví lo suficiente para presenciar tres períodos distintos en el comportamiento de las personas.
El primero lo viví en la infancia, cuando aprendí de mis padres que era preciso ser. Ser honesto, ser educado, ser digno, ser respetuoso, ser amigo, ser leal. Algunas décadas más tarde, fui testigo de la fase del tener. Era preciso tener. Tener buena apariencia, tener dinero, tener status, tener cosas, tener y tener...En la actualidad, estoy presenciando la fase del “haz-de-cuenta”. Analizando Este punto de vista, llegaremos a la conclusión de que hoy, muchas personas hacen de cuenta que todo está bien. Padres hacen de cuenta que educan, profesores hacen de cuenta que enseñan, alumnos hacen de cuenta que aprenden, profesionales hacen de cuenta que son competentes, gobernantes hacen de cuenta que se preocupan con el pueblo y hay pueblos que hacen de cuenta que lo creen. Personas hacen de cuenta que son honestas, líderes religiosos que se hacen pasar por representantes de Dios y fieles que hacen de cuenta que tienen fe. Enfermos hacen de cuenta que tienen salud, maleantes hacen de cuenta que son dignos y la justicia hace de cuenta que es imparcial. Traficantes se hacen pasar por ciudadanos de bien y consumidores de drogas hacen de cuenta que no contribuyen con ese mercado del crimen. Padres que hacen de cuenta que no saben que sus hijos usan drogas, que se prostituyen, que se están matando poco a poco e hijos que hacen de cuenta que no saben que sus padres saben. Corruptos se hacen pasar por idealistas y terroristas hacen de cuenta que son justicieros. Y la mayoría de la población hace de hace de cuenta que todo está bien. Pero una cosa es segura: No podemos hacer de cuenta cuando nos miramos en el espejo de la propia conciencia. Podemos inclusive encontrar disculpas para explicar nuestros “haz-de-cuenta”, pero no los justificamos. Es importante resaltar, sin embargo, que esa representación de cada día, ese “haz-de-cuenta” causa perjuicios para aquellos que echan mano de este tipo de comportamiento. La persona que actúa así termina confundiéndose a si misma y cayendo en un vacío, pues ni ella misma sabe de hecho quien es y acaba traicionándose en algún momento. Y esto es extremadamente extenuante y desgastante. Raras personas son realmente auténticas. Por eso se destacan en los ambientes en que se mueven.
Son aquellas que no representan, apenas son lo que son, sin hacer de cuenta.Son profesionales éticos y competentes, amigos leales, padres celosos en la educación de sus hijos, políticos honestos, religiosos fieles a las enseñanzas que imparten. Son, en fin, personas no complicadas, de actitudes simples, pero coherentes y, sobre todo, fieles consigo mismas. La persona que vive de apariencias o finge ser quien no es, corre serios riesgos de caer en la depresión. Esto es perfectamente comprensible por la batalla que traba consigo misma y el desgaste para mantener una realidad falsa.Si es fácil engañar a los demás, es imposible engañar a la propia conciencia. Por todas esas razones, vale la pena ser quien se es, aunque eso no le agrade a los demás. Al final, no es a los demás que rendiremos cuentas de nuestras acciones, sino a nuestra conciencia y a Dios.”