23 nov 2008

LA PUCHA... ¿Y AHORA?

Bueno, esta es una simple edición para rellenar el blog, es una nota "de paso", no tiene importancia en la escala. Pronto estaré subiendo algo más motivador, espero... En las estapas en las que no hay ánimo, no hay ganas de resolver al próximo acorde con mucho entusiasmo, esta es una de ellas...

Manos en los bolsillos, pelo suelto. El cielo gris como el asfalto, reflejado en sus ojos indicaba que algo no andaba bien. O mejor dicho, nada andaba bien.
De verdad lo llevaba consigo, lo había contraído. Su mayor miedo se había hecho realidad y ahora sólo le quedaba aceptar su destino y seguir adelante; nada andaba bien.
¿La causa? Su chica estaba embarazada, y él tenía miedo de que algo le pase al bebé, no tenía demasiado dinero para tratarlo, y menos ahora que él debía cubrir los gastos de su problema. Lo pensó, y decidió pedir un préstamo a su mejor amigo…
A su casa se dirigía. Una vez que arribó a la casa, saco sus manos de sus bolsillos y aplaudió.
Ahí salía Roberto a abrir: -“Eh! Pero qué caripela vieja! ¿Qué pasó? Vení, pasá y contáme.”
-“¿Qué pasó? Eso me pregunto yo –dice nuestro protagonista- ¿Qué pasó? Viste que Marianita está embarazada… Bueno… ¿Qué carajo me pasó a mí? Lo contraje Beto, en un abrir y cerrar de ojos lo contraje.”
Roberto lo mira detenidamente, y dice preocupado: -“¿Contrajiste…. SIDA..?” –“¡No boludo! ¡Contraje matrimonio!

26 oct 2008

Miedo y Duda: Enemigos del Humano Guerrero



Guerreros. Todos somos guerreros. Nuestra guerra es la Vida y debemos vencer a dos eternos enemigos: el Miedo y la Duda. Es recomendable vencerlos cuanto antes, pues que nuestra vida se convierta en la Guerra de los 100 Años no es una manera viable de disfrutarla.
La Muerte, nuestra sabia consejera, está acechando en todo momento, a nuestra izquierda, siempre está preparada para decirnos que todavía no nos ha tocado, que aún hay Tiempo para vencer al Miedo y la Duda. Solo debemos darnos la vuelta, preguntarle y ella nos responderá.
El Miedo y la Duda han sido siempre eternas molestias del ser humano. El Miedo. El Miedo es una emoción que capta un sentimiento desagradable causado por una conmoción sobre algún peligro cercano, que puede ser real o imaginario. Surge al ver la diferencia de determinadas situaciones que por lo que aprendimos pensamos que serían diferentes. En el proceso evolutivo de nuestro aprendizaje y vivencia de nuevas experiencias, no tenemos la certeza de que vendrá luego, y ahí es donde el hombre se encuentra con ese enemigo, Miedo. ÉL está vigilando cada movimiento que hacemos, es omnipresente; poco a poco se apodera de nuestro intelecto y nuestra mente, toma control de nuestro tiempo y nos sentimos presionados.
Debemos aprender a afrontar el temor, solo así el Miedo se dará cuenta de que no vale la pena perseguirnos si ya no nos causa pánico. No debemos echarnos a correr, así entonces el enemigo sabrá que a logrado su cometido. Es difícil, pero es la única manera. Y entonces, en el primer intento de afrontarlo, siempre caeremos, y ahí es cuando entra el segundo enemigo: la Duda.
Dubitatis*, el nuevo enemigo, es la caballería pesada del Miedo. Vencer la duda es la parte más dura de nuestra guerra, vencer al Miedo es el primer paso para vencer la Duda, el Miedo es quien crea la duda. Ante el primer vástago del contrincante no sabremos que pasará, ¿podremos obtener su cabeza, o será al revés? En ese mismo instante, el Miedo se apodera de nosotros, allí debemos actuar inmediatamente, poner el pecho y vencer, o quedarnos esperando y vacilar sobre el hecho, y caer en las garras del Miedo y la Duda, es decir, morir.
Entonces, el Miedo aparece, y en el momento que no queremos salir al ataque, aparece la Duda, dudamos cada movimiento, cada acción, ¿ataco, salgo a obtener mi honor o espero a que venga por mí y me haga su esclavo y morir? Ninguna de las dos cosas, no hay que pensar, sólo actuar, impulsarnos hacia delante previamente sabiendo que tenemos toda la Fe en nosotros mismos y que no nos detendrán. Sólo teniendo confianza en nosotros saldremos a atacar sin pensarlo y salir victoriosos; no es tarea fácil, pero con la práctica podemos, lo sabemos, lo sentimos. El Miedo y la Duda son parte de nuestra Naturaleza, pero también es parte de nuestra Naturaleza confiar en nosotros mismos, pero no confiarnos. Resalto: confiar en nosotros mismos no es lo mismo que ser confiados, confiar en nosotros mismos es saber que saldremos adelante y triunfaremos, en cambio, ser confiados es ser egocéntricos obstinados, esa es la confianza que no sirve en el campo de batalla. Para vencer al Miedo, debemos salir hechos de acero y matar a todo vástago que aparezca, y para vencer a la Duda debemos tener solamente Fe en nosotros y en nuestras acciones.
Cuando nos adentramos profundamente en la guerra, hay tres finales distintos posibles:

-El primero, desistir, convertirnos en desertores, abandonar el encuentro y convivir hasta nuestros últimos días con el Miedo y la Duda, y la amiga a nuestra izquierda, que con su toque nos recordará que tuvimos el Tiempo justo en relación a nuestra capacidad para vencer a nuestros enemigos.

-El segundo, luchar, y si no vencemos, debemos aceptar la derrota; ese momento es el aviso a la muerte de que ha llegado la hora. Debemos morir en batalla e iremos a Valhalla*.

-El tercero y último final, el deseado por todos pero concretado por pocos, es el del guerrero triunfante, el vencedor de la guerra por la vida ideal, en la cual las desgracias y las decisiones no son más que un complemento para saber qué rumbo es el indicado.


Luego de vencer, sabemos que la Muerte siempre estuvo a nuestra izquierda, y que es el fin de una etapa y el inicio de otra.
Durante nuestra guerra, cuando nos ataca la duda y titubeamos, sentimos un escalofrío en la médula, es la Muerte diciendo a nuestro oído “todavía no te ha tocado”. Cada uno de esos escalofríos que aparecen en momentos clave, la Muerte nos avisa que todavía hay Tiempo. Por eso, no debemos dejar que el Miedo y la Duda nos controlen; si vencemos a tiempo, el resto de nuestra vida seremos guerreros con honor, sin miedos ni incertidumbre y podremos apoyar a otros en su guerra personal para que puedan obtener su propia medalla.

*Dubitatis, vacilación en latín.
*Valhalla, en la mitología nórdica, paraíso a donde van los guerreros que mueren en batalla.

Por Captain Deep Space

2 oct 2008

UNA REALIDAD APARTE

UNA REALIDAD APARTE
Cada vez entiendo menos en qué realidad estoy, no sé si es buena o si es mala, no sé si en verdad existe o si es solo el reflejo de un mundo paralelo, una matriz; simplemente no lo sé.
¿Descubrir qué se siente ser diferente? ¿Qué se siente saber que algo nuevo comienza, y que no se puede cambiar? Saber que las cosas muchas veces no salen como uno quiere, eso sí es desconcertante. En estos momentos mi cabeza es sólo un lago de dudas, un mar de confusiones, de preguntas sin respuestas, una atrás de la otra. Ahora sólo pido estar tomando mi té de canela en mi jardín, observando la Luna, las Estrellas, caminando alrededor de mi casa, o simplemente observar las cosas desde mi balcón, y no estar encerrado en esta habitación.
Es en esos instantes cuando más cerca me siento de la pureza de las cosas, sin tener que pensar en todas las cosas que acechan mi tranquilidad. Es en esos momentos cuando siento que hay Una Realidad Aparte, no, no la de Carlos Castaneda con su Peyote, sino una que nace de nuestra imaginación y de nuestro ser, una Realidad Única. Tan única y particular que es complicado de explicar a los demás, que solo nuestra mente puede entender; creo yo que es el único estado mental, como de trance, que nos eleva al máximo y nos da la Alegría que tanto nos hizo falta. Nos eleva a un nivel en el cual todo es color de rosas, todo nos parece meloso, melodioso, lindo, satisfactorio, romántico, estremecedor, pero obligatoriamente Único, como lo es un cálido Adagio en La Mayor cuando estamos a punto de caer rendidos en nuestra cama.
Sí, sí… Todo muy lindo… pero… ¿cómo se llega a esta realidad tan ovacionada? Todo comienza con una leve desesperación de no entender que le pasa a uno, nos formulamos preguntas pero las respuestas parecen no existir. ¿Qué hacemos? Puteamos, golpeamos almohadones, damos patadas en el piso, en algunos casos nos golpeamos la frente o casi toda la cabeza o simplemente nos echamos en nuestra cama intentando ignorar que nos pasa algo. Nada nos calma, hasta que se nos ocurre una posible solución: contactar a nuestros seres más queridos, hincharles las pelotas, contarles lo que nos pasa. Y en eso nos damos cuenta de que estamos abrazados; un abrazo tan cálido y placentero que no queremos que se acabe nunca, nunca. Pasamos horas juntos y esas sensaciones de terror poco a poco se atenúan, desaparecen.
Pero lamentablemente la curación no termina ahí, porque después de ese Momento Único, la depresión reaparece, queramos o no, reaparece. Puede que más marcada, porque ya tuvimos la mente pensando en nuestros problemas, amenos que esas personas hayan hecho un buen trabajo. Al reaparecer nuestra desesperación queremos pensar una nueva solución. Y ésta no es ni más ni menos que realizar las cosas que más nos gusta hacer, porque en el fondo, sabemos exactamente qué necesitamos hacer para estar bien.
Acéptenlo o no, nuestros mejores amigos, nuestros pseudos-hermanos, no siempre son suficientes (si bien, al menos en mi caso, su presencia me complementa el 90%, el otro 10% son las particularidades esenciales que me convierten en lo que soy), puesto que necesitamos también realizar lo que a nosotros particularmente nos haga bien para resolver nuestros propios problemas. Si los amigos son suficientes para algunos, entonces retiro lo dicho. Para completar ese 10% debemos ocuparnos de nuestro ocio personal. Escuchar música, hacer música, escribir, acostarse en una plaza y/o jardín a ver la Luna y las Estrellas, recorrer lugares abiertos, salir a caminar a donde sea; debemos darnos un momento para nuestra paz interior, para reencontrarnos a nosotros mismos, realizar estas cosas con otra persona más, dos como mucho, que sean lo más allegados posible, con los que uno siente que son siameses.
Creo que esas son las situaciones y la Realidad Aparte de cada persona, que a cada uno nos gustaría vivir cada día, sin las rutinas, las obligaciones, sin que el reloj nos corte nuestras citas y sin que el sistema nos tenga con ciertas limitaciones. Cuando una persona llega a esa Realidad Única, es cuando se da cuenta de la Pureza del Ser Humano, de que nuestros problemas son sólo creaciones de nuestro subconsciente y que en algún momento de nuestras vidas todas las personas en el mundo que buscamos un bien común, estamos unidos por medio de uniones energéticas que solo vemos cuando nos encontramos en nuestra VERDADERA REALIDAD.

27 sept 2008

Las Enseñanzas de Meher Baba II

Bueno... como estaba prometido, ahora tambien unos datos sobre el avatar..
Maestro espiritual indio, aceptado por muchos como el avatar de esta época. Baba vivió y viajó en compañía de un círculo de los discípulos más cercanos, que él llamó sus "mandali" (en sánscrito, el 'círculo'), los hombres y las mujeres de quienes él exigió obediencia absoluta. Él y sus mandali asumieron voluntariamente una vida de la simplicidad extrema. A partir del 10 de julio de 1925 hasta el fin de su vida, Baba seguía siendo silencioso, comunicándose con un tablero del alfabeto o por gesto.

Y ahora sí, una nueva enseñanza:
"Ya viví lo suficiente para presenciar tres períodos distintos en el comportamiento de las personas.
El primero lo viví en la infancia, cuando aprendí de mis padres que era preciso ser. Ser honesto, ser educado, ser digno, ser respetuoso, ser amigo, ser leal. Algunas décadas más tarde, fui testigo de la fase del tener. Era preciso tener. Tener buena apariencia, tener dinero, tener status, tener cosas, tener y tener...En la actualidad, estoy presenciando la fase del “haz-de-cuenta”. Analizando Este punto de vista, llegaremos a la conclusión de que hoy, muchas personas hacen de cuenta que todo está bien. Padres hacen de cuenta que educan, profesores hacen de cuenta que enseñan, alumnos hacen de cuenta que aprenden, profesionales hacen de cuenta que son competentes, gobernantes hacen de cuenta que se preocupan con el pueblo y hay pueblos que hacen de cuenta que lo creen. Personas hacen de cuenta que son honestas, líderes religiosos que se hacen pasar por representantes de Dios y fieles que hacen de cuenta que tienen fe. Enfermos hacen de cuenta que tienen salud, maleantes hacen de cuenta que son dignos y la justicia hace de cuenta que es imparcial. Traficantes se hacen pasar por ciudadanos de bien y consumidores de drogas hacen de cuenta que no contribuyen con ese mercado del crimen. Padres que hacen de cuenta que no saben que sus hijos usan drogas, que se prostituyen, que se están matando poco a poco e hijos que hacen de cuenta que no saben que sus padres saben. Corruptos se hacen pasar por idealistas y terroristas hacen de cuenta que son justicieros. Y la mayoría de la población hace de hace de cuenta que todo está bien. Pero una cosa es segura: No podemos hacer de cuenta cuando nos miramos en el espejo de la propia conciencia. Podemos inclusive encontrar disculpas para explicar nuestros “haz-de-cuenta”, pero no los justificamos. Es importante resaltar, sin embargo, que esa representación de cada día, ese “haz-de-cuenta” causa perjuicios para aquellos que echan mano de este tipo de comportamiento. La persona que actúa así termina confundiéndose a si misma y cayendo en un vacío, pues ni ella misma sabe de hecho quien es y acaba traicionándose en algún momento. Y esto es extremadamente extenuante y desgastante. Raras personas son realmente auténticas. Por eso se destacan en los ambientes en que se mueven.
Son aquellas que no representan, apenas son lo que son, sin hacer de cuenta.Son profesionales éticos y competentes, amigos leales, padres celosos en la educación de sus hijos, políticos honestos, religiosos fieles a las enseñanzas que imparten. Son, en fin, personas no complicadas, de actitudes simples, pero coherentes y, sobre todo, fieles consigo mismas. La persona que vive de apariencias o finge ser quien no es, corre serios riesgos de caer en la depresión. Esto es perfectamente comprensible por la batalla que traba consigo misma y el desgaste para mantener una realidad falsa.Si es fácil engañar a los demás, es imposible engañar a la propia conciencia. Por todas esas razones, vale la pena ser quien se es, aunque eso no le agrade a los demás. Al final, no es a los demás que rendiremos cuentas de nuestras acciones, sino a nuestra conciencia y a Dios.”

30 ago 2008

Las Enseñanzas de Meher Baba I


Hoy, después de un mes sin subir nada, por falta de inspiración y mi estadía en Bariloche el País de las Maravillas, posteo una pequeña enseñanza del avatar Meher Baba, sabio como pocos. Esta pequeña lección trata sobre como las personas estando muy cerca uno del otro pueden a la vez estar alejados y viceversa.
Léanlo y luego comenten si no tiene toda la razón…
Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente: -¿Por qué la gente se grita cuando está enojada? Los hombres pensaron unos momentos: -Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos. -Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó Baba - ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado? Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba. Finalmente él explicó: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia. Luego Baba preguntó: -¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Baba continuó: -Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman. Luego Baba dijo: -Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
Las palabras profundas de Meher Baba nos dejan atónitos a todos... en el próximo posteo habrá mas enseñanzas del Avatar y una breve biografía...



20 jul 2008

Para los Amigos.. Feliz Día!!!!



Bueno esto va para todos los amigos que siempre están, una síntesis de lo que veo como una amistad, una relación mutua con los mismos sentimientos de las dos partes.



Carta para un Amigo

Quiero levantar tu ánimo
Y que me ayudes a sobrevivir
En este mundo
Que no te supe compartir

Dejando pasar los días
Mi mente aclama tu estadía
Dejando pasar las noches
Mis sueños piden tus reproches

No siento felicidad ni furia
Competencia ni amargura
Me gusta tu natura
Me quedo con tu textura

Si ya no es un aliado
Solo quiere destruirte
Sin importar cuanto
Puedo estar para cubrirte

No me olvides
Aún recuerdo tu propósito
No debo perderte
Tenés la clave para sacarme
De este mundo sobrio

5 jul 2008

La Música


Este es un escrito que me dió mi abuelo hace unos días sobre la música.. Es un texto con un sgnificado muy cierto, y creo que es sobre todo para entendidos en ciertos aspectos..

El goce de este arte es el más exquisito de todos. No hay ninguno que obre más directa y profundamente sobre la verdadera naturaleza del mundo. Escuchar grandes y hermosas armonías, es como un baño del alma: purifica de toda mancha, de todo lo malo y mezquino, eleva al hombre y le pone de acuerdo con los más nobles pensamientos de que es capaz, y entonces, comprende con claridad todo lo que vale, o más bien, todo lo que pudiera valer.
La invención de la melodía, el descubrimiento de todos los más hondos secretos de la voluntad y de la sensibilidad humana, esto es obra de genio. El compositor revela en su música la esencia más íntima de su alma y del mundo.
Así como hay en nosotros dos disposiciones esenciales del sentimiento, la alegría y la melancolía, así también la música tiene dos tonalidades generales correspondientes, el sostenido y el bemol, y en verdad, ¿no es extraordinario que haya un signo para expresar el dolor, sin ser doloroso físicamente y sin embargo, tan expresivo que nadie puede equivocarse, el bemol?
Lo que hay de íntimo e inexplicable en toda música, lo que nos da la visión rápida y pasajera de un paraíso a la vez familiar e inaccesible, que comprendemos y no obstante no podríamos explicar, es que presta voz a las profundas y sordas agitaciones de nuestro ser, fuera de toda realidad, y por consiguiente sin sufrimiento.
Las frases cortas y claras de la música de baile, de aires rápidos, solo parecen hablar de una felicidad vulgar, fácil de conseguir.
Por lo contrario, el ALLEGRO MAESTOSO, con sus grandes frases, sus anchas avenidas, sus largos rodeos, expresa un esfuerzo grande y noble hacia un fin lejano, que se concluye por alcanzar. El ADAGIO nos habla de los sufrimientos de un grande y noble esfuerzo, que menosprecia todo regocijo mezquino. Pero lo más sorprendente es, como ya dije, el efecto del bemol y del sostenido ¿No es asombroso que el cambio de un semitono, la introducción de una tercera menor, en lugar de una tercera mayor, de en seguida una sensación inevitable de pena y de inquietud, de la cual nos libra inmediatamente el sostenido? El ADAGIO en bemol se eleva hasta la expresión del más profundo dolor, se convierte en una queja desgarradora.
La música de baile en bemol expresa el engaño de una dicha vulgar, que hubiera debido desdeñarse. Parece describirnos la persecución de algún fin inferior, obtenido al cabo de muchos esfuerzos y fastidios.
Una sinfonía de Beethoven nos descubre un orden maravilloso, bajo un desorden aparente. Es como un combate encarnizado, que un instante después se resuelve en un hermoso acorde. Es una imagen fiel y cabal de la esencia del mundo, que rueda a través del espacio sin premura y sin descanso, en un tumulto de formas sin número que se desvanecen sin cesar. Pero al mismo tiempo, a través de la sinfonía, hablan todas las pasiones y todas las emociones humanas, alegrías, tristezas, AMOR, odio, espanto, esperanzas con matices infinitos, y sin embargo, enteramente abstractos, sin nada que los distinga unos de otros con claridad. Es una forma sin materia, como un mundo de espíritus aéreos.
Cuando oigo música, mi imaginación juega a menudo con la idea de que la vida de todos los hombres, y de la mía propia no son más de un espíritu eterno que sueños, buenos o malos sueños, de que cada muerte es un despertar.